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La salud presidencial, planetaria y personal – A cuidarse – EL UNIVERSAL – 103 Años

26/01/2013

La verdadera revolución en la medicina preventiva y predictiva tendrá lugar con el uso masivo de la secuencia de ADN, tanto en los casos individuales como en materia de política de salud pública

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ANDRÉS MATA OSORIO | EL UNIVERSAL
lunes 7 de mayo de 2012

Los médicos de la Casa Blanca que atienden al presidente Barack Obama están conscientes de que la naturaleza de la asistencia sanitaria en el mundo desarrollado se está transformando y va más allá de la simple prevención de las enfermedades. También se extiende a la predicción de las mismas. Al presidente Obama lo persuadieron para que dejara de fumar y así prevenir cualquier enfermedad en el futuro. Sin embargo, una base de datos de ADN, administrada por el Estado, de la totalidad de la población estadounidense durante un cierto período de tiempo, ciertamente ayudaría a sus médicos a predecir precisamente qué tipo de cáncer o enfermedad habría desarrollado de haber continuado fumando.

En la ciudad de Nueva York se ha puesto de moda pagar miles de dólares y someterse a una resonancia magnética a fin de detectar tumores o cualquier anomalía anatómica antes de que se manifiesten los síntomas. Los rayos X de las arterias pueden predecir el momento en que pueden suscitarse los ataques cardiacos al detectar el calcio y la grasa acumulada en las paredes de las arterias. Las pruebas de sangre con los antígenos específicos de la próstata (PSA) pueden predecir la probabilidad del cáncer de próstata, especialmente si esta enfermedad la han sufrido familiares inmediatos. Igualmente, el cáncer de colon puede evitarse mediante colonoscopias que identifican los pólipos antes de que se conviertan en cáncer. En suma, las nuevas herramientas de diagnóstico previenen enfermedades al detectar las probabilidades antes de tiempo. Una persona puede gastarse miles de dólares para descubrir que goza de perfecta salud: este es el sueño de cualquier hipocondriaco. (Me encanta estar rodeado de hipocondriacos. ¡Son tan entretenidos!). No obstante, la verdadera revolución en la medicina preventiva y predictiva tendrá lugar con el uso masivo de la secuencia de ADN tanto en los casos individuales como en materia de política de salud pública.

Al sector privado de Estados Unidos le llevó 13 años y un total de 3.800 millones de dólares descifrar la secuencia del primer genoma humano. Hoy día, la IBM trabaja en un dispositivo del tamaño de un transistor que se adjunta a una computadora portátil y que pudiera determinar la secuencia del genoma de paciente por menos de 100 dólares. La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) ha aprobado fármacos anticancerosos acompañados de un perfil de la prueba de ADN que ayudará a predecir la posología óptima y eficacia de la medicina. Asimismo, más de 500 nuevos fármacos que se encuentran actualmente bajo examen harán uso de los perfiles de ADN para ajustar el tratamiento. Pronto los científicos podrán adaptar el tratamiento médico a cada paciente con base en su conformación genética en particular. Los oncólogos en Nueva York están enviando muestras del tejido tumoral a laboratorios especializados que descifran la estructura del ADN de estas patologías. En más de la mitad de estos casos, la nueva información proporcionada por el ADN promoverá cambios en el tratamiento. Indudablemente, el examen del ADN de grandes poblaciones llevará al reconocimiento predictivo de genes “activadores de cáncer” que identifiquen aquellas zonas que son más proclives a esta enfermedad.

Un importante productor de petróleo, Noruega, se convertirá en el primer país que utilice los genomas del ADN de todos sus ciudadanos como práctica de rutina en el sistema nacional de salud. El Consorcio de Genoma del Cáncer de Noruega descifrará la secuencia de los genomas del tumor con el objetivo de rastrear y modificar el tratamiento en curso. Esta nueva e inmensa base de datos de biopsias de tumores arrojará luces sobre las mutaciones celulares, lo que a su vez llevará a nuevos tratamientos. Se están realizando estudios semejantes para el empleo de las bases de datos del genoma en Francia y el Reino Unido. El gobierno del Reino Unido actualmente guarda todos los genomas del ADN de toda su población penitenciaria en archivos computarizados. Igualmente, esta base de datos ha demostrado ser una poderosa herramienta de detección de delitos para identificar a los reincidentes.

El objetivo en última instancia de los datos de la secuencia de ADN a tan gran escala permitirá que los médicos estudien la información genética del recién nacido y predecir a qué tipo de enfermedades, no solamente cáncer, estará más propenso este bebé en el futuro. Esto conducirá a la larga a la victoria final de la medicina predictiva y preventiva. Otros lo verán como una gran pérdida de la privacidad y las garantías civiles básicas frente a un Estado con más poderes y más tecnológico.

LA SALUD PLANETARIA 

La salud actual del planeta exhibe patologías y síntomas alarmantes de una enfermedad que quizá sea incurable y hasta fatal. Podría haber consecuencias potencialmente mortales debido a factores políticos, demográficos o ambientales o una combinación de los anteriores.

Según el Boletín de Científicos Nucleares, el mundo se aproxima a una medianoche apocalíptica producida por un acontecimiento político con implicaciones nucleares y fulminantes. Desde 1948, estos científicos han publicado el “reloj del juicio final”. Se trata de una herramienta de diagnóstico que muestra lo cerca que está la raza humana de destruirse en una nueva guerra mundial. La campanada de la medianoche indica el comienzo de una confrontación nuclear por razones políticas. En estos momentos, marca cinco minutos para la medianoche. El lapso para la medianoche se acortó un minuto debido al incremento de las tensiones políticas internacionales ocasionadas por la posibilidad de que Irán esté desarrollando armas nucleares. Leon Panetta, exdirector de inteligencia estadounidense y actual secretario de Defensa, testificó ante el Congreso y expresó su temor de que Israel lleve a cabo un ataque preventivo contra instalaciones iraníes que supuestamente se estarían usando para enriquecer uranio. El 6 de octubre de 2007, en legítima autodefensa, las fuerzas aéreas israelíes destruyeron un sospechoso “domo industrial” en las profundidades del desierto sirio. La comunidad internacional no se inmutó. Quizá este silencio pueda explicarse mejor por la capacidad nuclear, hoy reconocida, que ostenta Israel con sus submarinos Dolphin II. ¿Acaso el mundo reaccionaría a un ataque contra Irán? Nadie lo sabe. Gracias a WikiLeaks, el mundo está al corriente de que a los países árabes del área del Golfo, incluida Arabia Saudita, les aterra la idea de las armas nucleares iraníes. Quizá el mundo guarde silencio otra vez. O tal vez se desate una conflagración mundial como ocurrió en 1914, gracias a un viraje de las alianzas internacionales en el equilibrio de poder entre naciones que compiten en una espiral creciente de armamentos innovadores. Cualquier ataque de tal naturaleza tendría un enorme impacto en la salud de la economía mundial. A criterio de algunos analistas, el cierre del Estrecho de Ormuz elevará los precios del petróleo a más de 310 dólares el barril.

Así las cosas, quizá la mayor amenaza colectiva para la salud humana no sea la guerra nuclear, sino la insensata explosión demográfica.

La población del planeta ha llegado a los siete mil millones de habitantes. El científico británico James Lovelock escribe: “Los humanos en la Tierra se comportan en cierta manera igual a un organismo patógeno o a las células de un tumor maligno”. La especie humana ahora es tan numerosa que constituye una grave enfermedad planetaria. A juicio de Lovelock, la Tierra adolece de un caso de Primatemaia disseminata, una plaga abrumadora de gente: el crecimiento peligroso de un solo tipo de animal que amenaza la existencia de todas las demás formas de vida en el planeta. Y es el crecimiento acelerado de este tumor maligno lo que amenaza toda forma de vida en el planeta.

Existe consenso científico de que una población humana que se aproxima a los nueve mil millones de habitantes puede mantenerse solamente desolando la Tierra. Nos acercamos al límite del desarrollo sustentable, una situación que ni siquiera los mejores fertilizantes derivados del petróleo ni la óptima ingeniería genética de nuestras plantas podrá salvarnos de una producción agrícola que tiende a decaer debido al desgaste o agotamiento de la capa superficial del suelo.

Los fertilizantes derivados de los combustibles, la llamada revolución verde, han contribuido a que nuestra especie evite las crisis que predijera Thomas Malthus cuando señaló que los alimentos aumentan aritméticamente en tanto que la población aumenta geométricamente. En opinión de Malthus, la tasa de crecimiento demográfico del ser humano tenderá a acelerarse geométricamente hasta que la detenga un nivel miserable de subsistencia nutricional causado por las guerras, pestes y hambrunas. La historia de los últimos 800 años pone de manifiesto este crecimiento acelerado. En el Siglo II d.C., en la cúspide del Imperio Romano, la población mundial apenas superaba los 200 millones. Apenas se duplicó a 400 millones en el año 1500. La población mundial llegó a mil millones ya para 1825. Un siglo más tarde, en 1925, esta cifra se duplicó hasta alcanzar los dos mil millones. Apenas 85 años después, el mundo ya cuenta con siete mil millones. Como lo expone el antropólogo canadiense Ronald Wright: “La humanidad tardó 13 siglos después de la caída del Imperio Romano para que la población aumentara en 200 millones de personas; sin embargo, a nuestro ritmo actual de crecimiento tan solo se necesitan tres años para que nazcan 200 millones”.

La veracidad de la predicción de Malthus será más patente cuando finalmente alcancemos los ocho mil millones a mediados de la próxima década. La naturaleza misma se encargará de diezmarnos por medio de alteraciones climáticas, desechos tóxicos, nuevos patógenos y nuevas guerras propiciadas por la escasez de recursos. La salud colectiva se percibe sombría. Tal como lo señaló Malthus, no habrá puestos suficientes en el banquete de la vida. Los dos mil millones de habitantes que conforman la población más pobre del planeta llevan una vida arruinada en medio de la miseria urbana. Anoche, murieron más de 20.000 niños en el Tercer Mundo, víctimas de enfermedades que pudieron prevenirse, causadas simplemente por el suministro de agua insa- lubre.

LA SALUD Y EL ÁMBITO PERSONAL 

En la cima del Imperio Romano, cuando el mundo contaba con apenas unos 200 millones de habitantes y Europa estaba cubierta por densos bosques y el aire era increíblemente limpio, Marco Aurelio, emperador de Roma, resumió la condición del ser humano con estas pa-labras:

“El tiempo de la vida humana es un punto; su esencia fluye; su percepción es oscura; la composición del cuerpo en su conjunto es fácilmente corruptible; su alma va y viene; su fortuna es difícil de predecir; su fama, indescifrable. En pocas palabras: todo lo que pertenece al cuerpo es un río; lo que es propio del alma es sueño y delirio; la vida es una guerra y un exilio; la fama póstuma es olvido”.

Marco Aurelio tuvo mucho más poder que cualquier otro presidente contemporáneo. Era, no obstante, un filósofo estoico que legó una obra extraordinaria, como lo es Meditaciones.

¿Y cuál es la respuesta de Marco Aurelio a esta nefasta situación? Busca en ti mismo y halla una tranquilidad contemplativa dentro de ti. “¿Estás distraído por preocupaciones externas? Entonces concédete un espacio de serenidad en el que puedas agregar el conocimiento de ti mismo y del bien… ¡Feliz el alma que, una vez llegado el momento de ser liberada del cuerpo, esté también lista para la extinción, dispersión o supervivencia. Sin embargo, esa serena preparación debe venir de su propia decisión interna, una decisión tomada de forma deliberada y con seriedad… “.

El discurso filosófico es mucho más fácil que la conducta filosófica. Uno de mis amigos más cercanos, quien corrió conmigo en diez maratones, ahora sufre de una enferme-dad neuronal que paraliza los músculos y afecta la motricidad. Pese a esto, se ha convertido para todos sus familiares y amigos en una fuente de coraje, gozo y hasta serenidad. “Todo es aceptación y actitud mental positiva”, matiza con una sonrisa. Con esta fortaleza interna, nuestros obscuros ríos existenciales se vuelven navegables y hasta placenteros. Esa autonomía del alma, fortaleza de corazón y ese duende interno que se esfuerza por disfrutar cada momento que pasa, tal autoposesión es y será siempre la única salud verdadera: el resto es tecnología y píldoras.

Notas bibliográficas:

Sobre el futuro de la asistencia médica moderna, ver “The End of Illness”, de David Argus, Angus, 2012. En relación con las capacidades nucleares del Estado de Israel y el estudio de los 5 submarinos clase Dolphin, la mejor obra sobre el equilibrio nuclear de terror es “How the End Begins: The Road to a Nuclear World War III”, de Ron Rosenbaum, Simon and Schuster, 2011. Con respecto a los límites de la población mundial, ver “A Short History of Progress”, de Ronald Wright y “Straw Dogs: Thoughts on Humans and Other Animals”, de John Grey, Ferrar, 2003. En cuanto a la perspectiva general de las implicaciones sociales y biológicas de la naturaleza del hombre, ver “The Rape of Troy: Evolution, Violence and the World of Homer” de Jonathan Gottschall, Cambridge University Press, 2008.

La salud presidencial, planetaria y personal – A cuidarse – EL UNIVERSAL – 103 Años.

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